Noé era un hombre responsable, trabajador era un ejemplo a seguir
viviendo en una sociedad arruinada, adonde la gente había olvidado sus
principios y pecar era algo normal.
Un día se le apareció una luz que bajo del cielo, una enorme luz
blanca cegadora. Esta luz solo se acercó a Noé y le dijo que la sociedad en la
que el vivía se estaba arruinando que él era la única persona digna de
salvarse. Esta luz le entrego unas instrucciones de cómo crear paso a paso un
arca, rápidamente Noé pudo notar que habían muchos materiales extraños, pero
sin cuestionar las ordenes de la luz empezó a conseguir los materiales que si podía
obtener con facilidad alrededor de su pueblo.
Una vez ya había conseguido todos los
materiales necesarios para construir el arca se dispuso a empezar con la construcción
del arca. Una noche se le apareció la luz otra vez y le entrego un objeto, como
un cubo con mucha luz.
La luz le dijo que el día que llegara el diluvio
colocara ese objeto luminoso en el centro del arca, Noé extrañado otra vez no
cuestiono nada y solo observo como la luz regresaba al cielo otra vez.
Noé paso días y noches enteras trabajando en el
arca, su familia no entendía porque lo hacía aunque Noé ya les había comentado
sobre la luz y el diluvio, pero ellos solo pensaban que estaba loco.
Poco a poco la familia de Noé fue viendo señales,
le ocurrían cosas extrañas, tenían sueños en los cuales les hablaba una luz, al
ver y presenciar estos sucesos decidió ayudar a Noé a construir el arca.
Noé junto con su familia trabajaron duro para
terminar el arca y poderse salvar del diluvio, cuando el arca ya estaba por terminarse
le apareció otra vez la luz, y le dijo que el tiempo se estaba agotando y le
dejaba su última tarea, le dijo que en el arca tenían que haber diferentes
jaulas de todos los tamaños, por qué el día del diluvio iban a llegar al arca
una pareja de cada animal de la tierra.
Pasaron semanas y no pasaba nada, ni una gota de
agua hasta que un día el hijo de Noé noto que los pájaros rodeaban el arca, que
las ratas trataban de entrar al arca entre otros roedores, Noé sabía que era el
día del diluvio abrió las puertas del arca y los animales comenzaron a entrar
uno tras otro, desde ratas hasta elefantes.
El momento del diluvio llego, empezó a llover sin
cesar los ríos se desbordaban las cascadas se descontrolaban era el momento y
Noé sabía lo que debía hacer cuando el arca empezara a moverse.
Horas después de las lluvias y los ríos el arca
empezo a flotar y fue cuando Noé coloco el cubo de luz en medio del arca, el
cubo parecía que le daba vida al arca, de repente el arca estaba cubierta de
luz por todos lados y el arca sola se fue por su camino con Noé y toda su
familia.
Meses después de estar en el arca, Noé estaba en
medio del mar dirigiéndose a un lugar que no conocía, observo las estrellas y
pudo notar la luz otra vez que iba arriba cuidándolos desde el cielo.
Nadie sabe adónde llego Noé o que paso con la luz,
con el arca, muchos dicen que se perdió en el triángulo de las bermudas, otros
dicen que llego a América, pero muy pocos creen en la teoría en la cual Noé fue
llevado por seres de otro planeta junto con los animales a un lugar adonde la sociedad
fuera perfecta a un lugar que la gente llama Edén.
Los marineros han informado sobre avistamientos de
una luz blanca alrededor del mundo que se puede ver en los cielos y de repente
baja y se sumerge al agua. Los marineros la conocen como la luz de Noé